Crecimiento personal en la naturaleza II

El reto de la nueva empresa
23/04/2012
Nuestros espacios naturales
10/05/2012
Mostrar todo

Crecimiento personal en la naturaleza II

Hola, ya estoy aquí otra vez…

En la primera parte de “crecimiento personal en la naturaleza” (http://www.sost4.com/crecimiento-personal-en-la-naturaleza-i/) lo dejamos cuando iba a empezar a hablar de miedos. Pues sí, el primer miedo al que nos enfrentamos en nuestra aventura en solitario en la naturaleza es el miedo a perdernos. ¿Será este camino de la derecha o ese de la izquierda?, ¿dónde estoy que hace ya un buen rato que no veo las marcas de la senda?, ¿este es el camino que viene en el mapa?. Sólo la serenidad y el sentido común nos sacarán de las encrucijadas. A mi en estas situaciones me sirve pensar en el destino, en dejar de mirar con el micro y mirar con el macro. Nunca pierdas de vista tu última meta y luego concéntrate en los objetivos a corto plazo. Además, debemos aprender que no es lo mismo estar perdido que no saber dónde se está. Lo dejo ahí para vuestra reflexión.

Y a seguir disfrutando, en acción, caminando, cuidando de uno mismo, mirando, escuchando, comiéndonos esa maravillosa manzana en la cima que me había propuesto. Llegar a esa cima tiene mucho valor, ahí arriba, solos, rodeados de aire, envueltos de altura. Es el momento de pararnos a saborearla, de disfrutarla, de celebrar esa conquista. Déjate estar ahí sin hacer nada un rato.

Se acerca el momento de la noche, de la oscuridad en soledad. Habremos elegido bien el lugar de hacer vivac o montar la tienda. Ocurre en este momento que desde que cae la noche hasta la hora de dormir hay unas cuantas horas que normalmente en nuestra rutina la llenamos de luz artificial, de televisión, etc. Aquí, en la montaña la noche es noche y el día es día. Me gusta mucho esta sensación, parece una tontería pero no tenemos clara esa diferencia por que solemos apagar la oscuridad con luz. Yo aprendo de esto algo tan importante como a poder asumir y aceptar la realidad sin querer transformarla. También se aprende a no hacer nada, a poder parar un poco, que en el mundo en el que vivimos no es poco importante.

Superado el miedo de la noche en soledad que requiere hacer reflexiones de este tipo: “Vamos a ver Alejandro, me digo: ..todos los bichos que hay ahí tienen mucho más miedo de ti que tu de ellos” o “… a ver, ¿que ladrón o asesino en serie se va a ir 5 horas caminando por la montaña a buscar por la noche a oscuras, en un área de 30 kilómetros cuadrados, a un montañero reflexivo, que además no lleva nada de valor encima?… También nos queda el recurso de usar está gran frase montañera: ¿quien dijo miedo, habiendo hospitales? (jajaja, esta me hace mucha gracia.. y es buena, eh!)

Como digo, superado ya ese miedo que es absolutamente irracional, llega el momento del gran espectáculo. Es el cinemascope natural, con un sonoro increíble por la cantidad de sonidos de animales, sobre todo aves; y visual viendo las últimas luces del día primero y disfrutando del manto de estrellas después. Casi ná!!

Toca ya la cenita calentita y al saco a dormir plácidamente que el día ha sido intenso.

El alba trae nuevas maravillas a nuestra aventura y en mi caso es el momento en el que me siento mejor. La noche y el descanso han decantado los efectos de haber salido de la zona de confort, de haber soñado y con realismo, de tomar responsabilidad, de tomar decisiones, de estar presente, de cuidar de mi, de superar miedos, de aceptar la realidad y de disfrutar de algo tan grande, tan superior y tan maravilloso como es la naturaleza. Este es para mi un buen viaje hacia la sostenibilidad interior.

“No se conquistó Roma en un día” y además “recorrer toda la muralla china empieza con un sólo paso”. Si estas dispuesto a dar un primer paso y empezar a hacer  tu “solo”, o sea tu crecimiento pesonal, ya sabes que puedes contar conmigo, lo que se de esto junto con la dialéctica coaching estará a tu disposición para ayudarte.

Me despido brindando con un café, no sólo sino con leche y al alba, como el de la foto.

Un afectuoso saludo a todos.

Alejandro de la Vega

 

2 Comments

  1. Lidia dice:

    Como en ocasiones anteriores, me ha encantado tu artículo. Sobre todo me quedo con la frase “No es lo mismo estar perdido que no saber dónde estás”.
    Me voy a hacer esta pregunta estos días y espero poder contestarla.

    Queda pendiente que un día te llame. No digo fecha, pues ahora estoy un poco “out”, y espero seguir recibiendo tus artículos. Me gustan y me hacen reflexionar, aunque todavía no reaccionar.

    Un saludo con cariño.

    • Hola amiga!!

      De nuevo gracias por tu estar ahí y por tus comentarios. Me alegra saber que estas reflexiones que yo hago en voz alta te puedan servir para tu propia reflexión. Ya sabes que están pensadas para eso y para que mi vivencia y experiencia pueda ser útil para otros. Esa pregunta la verdad es que es muy poderosa, yo de hecho creo que no tengo aún del todo clara la respuesta.
      Un afectuoso saludo Lidia, hasta pronto.

      Alejandro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *