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Crecimiento personal en la naturaleza I

Hola amigos,

Hoy quiero contaros (en dos cómodas entregas) de qué forma la naturaleza nos brinda su maravillosa ayuda para nuestro crecimiento personal. Y lo voy a hacer compartiendo con vosotros lo mucho que me aporta un “solo” montañero, es decir, una salida en solitario por la montaña haciendo una travesía y durmiendo allí. En pocas palabras voy a trasladados mi vivencia emocional, lo que me aporta y lo que aprendo haciendo estos “solos”.

Para empezar os diré que en general estas salidas en solitario me reconectan por que me sacan completamente de la rutina diaria. Me sacan de las tareas habituales, de las dimensiones espaciales que manejo la mayor parte del tiempo, de los paisajes visuales y muy importante también de los paisajes sonoros, me sacan de la presencia casi permanente de otro ahí, del estado emocional presente y me sacan de la zona de seguridad y de confort habitual. Y todo esto provoca irremediablemente no sólo un encuentro y diálogo interior sino además un diálogo interior completamente distinto al habitual. Para mi de los múltiples solos que se pueden y deben hacer este es el más “desconectador” de todos.

Para que la salida en solitario tenga lugar es necesario vencer la resistencia a salir de la zona de confort y la inercia del día a día. Y puedo deciros que aunque estas experiencias ya las he hecho más veces y siempre el resultado es muy bueno (por eso repito), siempre tengo que vencer inicialmente esa resistencia. Llegados a este punto te planteo una pregunta: ¿cuánto estas tu pegado a tu zona de confort?

Lo primero que tenemos que hacer es planificar la salida, la travesía que vamos a hacer y el equipo que vamos a llevar. Este punto nos mueve a la acción y a la reflexión. Tendré que resolver preguntas como: ¿Qué zona es la que quiero visitar que me guste, que sea bonita, que cuando vea el paisaje me haga sentirme ante algo grande?, ¿Cuánta distancia puedo recorrer? o ¿dónde empezaré y donde acabaré?. Es el maravilloso momento del mapa. Yo en este punto me dejo soñar con explorar zonas desconocidas, con recorrer caminos nuevos, con hacer nuevas cumbres y con conectar todo eso en una travesía que empiece y acabe en el mismo punto. Efectivamente aquí se aprende pero que muy bien que el mapa no es el territorio, y si no lees bien el mapa -la representación de la realidad- te puedes dar un buen susto luego cuando te enfrentes a la verdadera realidad: el territorio. Vamos a aprovechar para reflexionar un poco sobre esto: ¿Cuánto de realista eres interpretando la realidad?, ¿y con tus sueños?.

Después he de elegir el equipo de mi mochila. Aprenderemos que si llevas muchas cosas “por si acaso” el peso de la mochila te hará sufrir y quizá frustre tu travesía. Si llevas demasiado poco -esto ocurre menos- puedes pasar apuros. La mochila es una metáfora excelente de lo que llevamos a nuestra espalda en la vida, nos ayuda a entender qué es lo necesario realmente, qué es lo superfluo, de qué puedo y debo prescindir. Aprender a hacer tu mochila no se consigue en dos días. Por cierto, ¿con qué cargas habitualmente en tu “mochila” de la vida que no te aporta nada?

Una vez en la montaña, cuando empiezo a caminar con mi mochila a la espalda siento algo maravilloso. Es como si el aire de la montaña que respiro atravesara los pulmones e inundara todas las partes de mi cuerpo. Es como una sensación de plenitud y de conciencia muy fuerte. He de decir que esta sensación la tengo sobre todo en los “solos”. Y ala, a caminar, paso a paso, alzando la vista por que aquí hay mucho que ver mirando a los grande.

Durante el recorrido nos enfrentamos con el primer gran miedo: … Pero vamos a parar aquí y en la segunda entrega en unos días os hablaré, entre otros, de miedos naturales, de miedos irracionales y ….. del “cinemascope natural”!!

Hasta entonces, un cordial saludo y gracias o por estar ahí.

Fotografía y textos: A. de la Vega.

4 Comments

  1. Lidia Alonso dice:

    Me ha encantado este artículo. Me siento identificada en estos momentos. Yo suelo salir a la montaña, pero en compañía. Sola NO me atrevo. Quizás esté muy “pegada” a mi zona de confort.?

    Y la metáfora de la mochila que “arrastramos” y el “mapa” no es el territorio me ha parecido muy apropiado.

    Tengo pendiente llamarte un día, pues me apetece quedar contigo y charrar.

    Un abrazo con cariño de una compañera.

    • Gracias Lidia, compañera!!

      En realidad lo de ir sólo por la montaña o por donde sea es una forma de encontrarnos con nosotros mismos. Es muy posible que haya quien no necesite hacer “solos” por que está bien conectado. A mi me gusta, al principio costaba mucho pero cuando haces tu primer solo descubres algo especial… tan especial como ir bien acompañado, pero distinto.
      Si, yo también tengo ganas de una cervecita y buena charla.

      Un abrazo
      Alejandro

  2. Sencillamente, la forma de crecimiento personal que he visto nunca jamás, y aunque al principio pueda sonar un poco a chiste, a medida que vas leyendo te vas dando cuenta de que es cierto que representa valores relacionados con el crecimiento personal. Yo creo que supone un reto continuo, el ser autosuficiente, el reflexionar uno mismo y alcanzar metas son algunos de los comportamientos que experimentamos y que incitan a la mejora personal. Estoy esperando la segunda entrega para después intentar complementar la información de este tema en mi blog sobre desarrollo personal http://www.improve-app.com/es/ y de esta forma darle un soplo de aire fresco con un artículo tan original como este. Gracias por el aporte.

    Un saludo,
    Enrique Jiménez

    • Hola Enrique,
      muchas gracias por tu valiosa aportación. Mi experiencia y vivencia es esa y la cuento tal cual la he experimentado. Para mi fue un reto hacer mi primer “solo” y desde aquella primera vez, que me sirvió tanto, repito. Estoy tan convencido de que es muy bueno que ahora a través del coaching quiero ayudar y animar a otros a que también lo hagan para lograr esa autosuficiencia y auto-reflexión que tu bien dices. Estamos en sintonía.
      La segunda y última parte de la publicación la he publicado hoy mismo así que la tienes ya en el blog de Sost4.
      Un placer compatir y charlar sobre todo esto.
      Ya me avisarás de tu publicación y voy a entrar ahora mismo en tu blog.

      Un afectuoso saludo.
      Alejandro.

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